SEP pone bajo revisión a planteles que se promueven con disciplina militarizada
La Secretaría de Educación Pública pidió a las autoridades educativas de los estados y de la Ciudad de México revisar las autorizaciones de planteles que se presenten como “militarizados”, “militares” o “castrenses”. La instrucción busca detectar posibles irregularidades en la oferta educativa dirigida a niñas, niños y adolescentes.
El mensaje de la dependencia es claro: la educación básica no reconoce una modalidad militarizada. Tampoco están autorizadas denominaciones que, aun con otro nombre, ofrezcan instrucción o disciplina de carácter militar como parte del servicio escolar.
La tarea de revisar los permisos recaerá en las autoridades educativas locales. Su papel será contrastar la publicidad, el modelo que cada institución ofrece y las autorizaciones con las que efectivamente opera.
La SEP explicó que la educación militar corresponde a las instituciones de las Fuerzas Armadas. Esa formación no puede trasladarse a colegios civiles ni utilizarse como sello comercial para captar inscripciones en educación básica.
La postura federal coloca el foco en la protección de las infancias. Una escuela tiene obligaciones pedagógicas y de cuidado que deben ajustarse al marco constitucional, a la Ley General de Educación y a los principios de derechos humanos.
La Nueva Escuela Mexicana propone una formación integral que incorpora dimensiones científicas, humanísticas, artísticas, lúdicas y críticas. La dependencia consideró que ese enfoque no es compatible con esquemas que normalicen una disciplina castrense fuera de las instituciones autorizadas.
Para las familias, la revisión ofrece una alerta práctica antes de decidir una inscripción. Es recomendable pedir al plantel información sobre su incorporación, programas, protocolos de atención y autoridad que lo supervisa.
El anuncio también obliga a observar la capacidad de inspección en las entidades. Los resultados de las revisiones permitirán saber si existen planteles que deben modificar su promoción, corregir prácticas o enfrentar medidas administrativas.
La discusión trasciende las etiquetas con las que se anuncian las escuelas. Lo relevante será garantizar que la educación de menores se imparta con seguridad, respeto a su dignidad y reglas claras de supervisión pública.